Miles de historias en cada almacén

La séptima edición de la Noche de los Almacenes fue una gran fiesta que disfrutaron miles de personas. Se estima que la cifra de visitantes sobrepasó la edición del 2019.

 Hoy en cada almacén habrá un balance, conversarán sobre errores y aciertos, se reirán recordando alguna anécdota del sábado, madrugada del domingo, de días atrás cuando todo se preparaba o de meses pasados cuando comenzaban a planificar esta gran noche. Nada es casual, nada esta librado al azar y nada se planifica en una semana, sino que son meses arduos de trabajo. 

 Es importante contar las historias desde el principio, porque el final ya lo saben todos, mejor dicho, ya lo vivieron todos. Fue una noche maravillosa, en la que se pudo disfrutar de exquisitas cenas, excelentes espectáculos artísticos, con almacenes organizadas con todas las comodidades, decoradas para la ocasión, bien iluminadas, con estacionamientos que lograron evitar el embotellamiento sobre todo en La Paz. 

 Los proyectos se sueñan, se piensan, planifican y llevan a cabo, es tan fundamental y valioso como darle poder a la imaginación para que todo suceda.

 La fiesta se vivió en Carlos Beguerie con tres espacios para disfrutar, Lo de Juana, H y A La Perla y el Bar Los Amigo. En el Gramiyal, en el Descanso y Los Baguales. En La Paz, los espacios fueron La Vicenta, Lo de Becarias, La Quinta, Almacén de Ramos Generales y La Estafeta. En  el almacén La Paz Chica, en el Cine Club Colon, Almacén Don Julio, Almacén San Francisco. Almacén La Querencia. 

 Los caminos se transformaron en peatonales de alegría, canto y risas. Ver caminar a tanta gente entre La Vicenta, en la entrada misma a La Paz, hasta la Estafeta, o entre el Cine Club Colon, los almacenes cercanos y el San Francisco, es una postal difícil de olvidar.

  Este año hubo más espacios para disfrutar lo que significó mayor oferta, si bien cada almacén sobrepasó la cantidad de público que esperaba, pudieron responder con la comida que fue uno de los problemas del año pasado en algunos almacenes a los que no les alcanzó. 

 Un año más es para destacar la organización en el tránsito, lógicamente en especial en la ruta 205 con el operativo organizado en conjunto con policía, bomberos, patrulla rural, centro de monitoreo municipal y defensa civil de la provincia. El Hospital de nuestra ciudad, Bomberos de Roque Pérez y de Beguerie. Los Gobiernos de Nación y de la Provincia estuvieron a disposición ampliando la seguridad en rutas con mayor cantidad de efectivos, móviles, torres de iluminación, grupos electrógenos, acompañaron también los Jefes de la Departamental de 25 de Mayo. 

 Los artistas son el eje fundamental de cada propuesta, durante la semana hubo consultas sobre dónde actuaba tal o cual grupo de música, no de afuera, sino los de nuestra ciudad, lo cual es más gratificante aún.

  Las propuestas gastronómicas una vez más fueron la atracción del público, la imagen de los costillares llama al turismo, desde la foto del mediodía, al disfrute de la tarde noche. Las empanadas salteñas fueron una opción difícil de evitar, la comida al paso o los almacenes que ofrecieron menú al plato, sin duda que lograron satisfacer al exigente público. 

  Son cientos las historias para contar, visitas infaltables como los grupos de fotografía que llegan de diversos lugares, medios de comunicación de todo el país como los diarios Clarín y La Nación cuyos dos periodistas no se perdieron ninguna de las siete ediciones de la Noche de los Almacenes y durante el año siempre escriben historias de nuestra ciudad, formando parte de este gran engranaje que se mueve para que todo suceda. 

  Este gran engranaje está al mando de la Dirección de Turismo del municipio a cargo de Martín Parzianello y de la Secretaria de Coordinación y Gestión Graciana Uruslepo, y es a la vez trasversal a distintas áreas que determinan el éxito de esta gran noche. 

  El día después de cada edición se contemplan los errores para modificarlos el próximo año, en el mes de marzo comienza la organización de la edición próxima. Recorriendo las ferias que se organizan en lugares como La Sociedad Rural en Buenos Aires, se trabaja con los almacenes y se planifica cada una de las propuestas. A medida que llega la fecha, el trabajo es mayor, en el mes de diciembre por ejemplo se brindan notas a todos los medios nacionales y se recorren las radios de Capital Federal para difundir el evento. 

  De la misma manera que la organización de los alojamientos, cada vez son más las familias que reorganizan sus espacios para alojar a quienes nos visitan desde otras ciudades, lo que constituye además una fuente de ingreso, también para los comercios locales.

    Este año fue fundamental la obra realizada en la entrada a La Paz, la tradicional bajada hoy cuenta con una cabina de información turística, en ella desarrollan su tarea, jóvenes estudiantes de la carrera turismo, quienes durante el año cuentan con una beca municipal y a cambio de ello, tanto los fines de semana como en grandes eventos como el de este sábado, forman parte del equipo de trabajo.

  El ensanchamiento de la calle generando tanto estacionamiento fue de vital importancia, no obstante eso, la belleza que proporciona al lugar, es para destacar. Allí y en el mantenimiento de los espacios, estuvo la Subsecretaria de Inspección General. Que abarca el trabajo de electricistas, parques, embellecimiento y todos los trabajos para que nada quede librado al azar.  

  El Mercado Bien Auténtico con sus integrantes estuvo en los distintos almacenes, sumado a quienes vienen de otros lugares, le dieron vida a los patios, a los frentes de los almacenes y un colorido especial. Es para destacar el decorado de cada lugar como centros de mesa, también a cargo de personal municipal. 

  Hubo además, un gran trabajo de Medio Ambiente para colocar cestos para la separación de residuos generando conciencia en la clasificación de la basura.  

  Las instituciones son el motor de la fiesta junto a los almacenes, el Club Sarmiento comenzó con los preparativos antes de octubre, el ballet La Azotea hizo lo propio. 

  Por ello, como se mencionó al principio de esta nota, nada esta librado al azar, meses de trabajo y siete ediciones como experiencia fueron el principal motor para que todo resulte, para que cada persona viva una fiesta. 

  Esta edición queda grabada en cada uno y serán quienes el año entrante inviten a más vecinos a disfrutarla, a compartir y participar.