El otro fraude

Actualidad 30 de enero de 2019 Por Ale Sachetti
“…dice mi padre que un solo traidor puede con mil valientes…” Alfredo Zitarrosa. Carta de Lectores.
fraude
imagen ilustrativa

  A raíz de la nota firmada por el presidente de la U.C.R de Roque Pérez, Leandro López,  y publicada en el  Semanario el 38 el día 25 de enero de 2019 en la que se explaya sobre los casos fraudulentos de la administración K, me motivó a reflexionar sobre el fraude y la posverdad en los tiempos políticos que vive el país.

  Ya explicó López el significado de la palabra fraude. En una primera definición de la Real Academia de la Lengua Española, fraude es una acción contraria a la verdad y rectitud que perjudica a la persona contra quien se comete.

 Durante la campaña para las elecciones generales del año 2015 para  Presidente de la Nación, el partido Cambiemos cometió innumerables acciones fraudulentas para captar el voto de la ciudadanía argentina.

 Fraude fue, cuando el entonces candidato a Presidente por Cambiemos, Mauricio Macri, prometió que los empleados no iban a pagar impuestos a las ganancias. Y en la actualidad, más asalariados pagan ganancias en relación al gobierno anterior.

 Fraude fue la promesa de no devaluar el peso.  Al día 09 de diciembre de 2015, el dólar cotizaba $9.75; al día 25  de enero de 2019 el dólar cotizó a $37.03 haciendo una fenomenal devaluación de nuestra moneda.

 Fraude fue cuando Mauricio Macri expresaba  con total desparpajo que la inflación no iba a ser un problema en su gobierno. En campaña expresó “…la inflación es una demostración de tu incapacidad para gobernar…”. El índice inflacionario del año 2018 llegó al 47.70%. Evidentemente estamos gobernados por un incapaz a juzgar por las propias palabras de Macri.

 Fraude fue cuando el entonces candidato a Presidente prometió pobreza  0 (cero) en Argentina! Sólo hay que detenerse a mirar los índices de pobreza e indigencia y se observará un aumento de pobres e indigentes alarmantes.

 Fraude fue la promesa de construcción de 3.000 jardines de infantes hecha por el entonces candidato a presidente Mauricio  Macri.  No sólo no construyeron los jardines de infantes prometidos, sino que redujeron drásticamente el presupuesto en educación, no cierran paritarias con los docentes y el presidente Macri habla sobre “…la terrible inequidad entre aquel que puede ir  a la escuela privada versus  aquel que tiene que caer en la escuela pública…” ó cuando la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, expresa  “…es equidad que durante años hallamos poblado la provincia de Buenos Aires de universidades públicas cuando todos sabemos que nadie que nace en la pobreza en Argentina hoy  llega a la universidad?...”. Es evidente que el propósito del gobierno de Cambiemos es realizar un ajuste feroz en educación, reducir al mínimo la enseñanza pública haciendo creer que los docentes argentinos son conflictivos e intentar volcar al estudiantado a la enseñanza privada.

 A mi entender y teniendo como referencia las propias declaraciones y promesas de los dirigentes de Cambiemos, desde el presidente Macri hasta el más ignoto dirigente de Cambiemos, cometieron fraude. Engañaron al electorado con promesas de cambio, que no sólo no cumplieron, sino que diseñaron una perversa maquinaria de ocultamiento y mentiras con el propósito de mantener el relato M vigente. Estafaron en su buena fe al ciudadano bajo la promesa de un cambio y con la revolución de la alegría. Estafaron con la inflación, estafaron con la devaluación del  peso, estafaron con  la reducción del presupuesto en salud y educación, estafaron a los jubilados con la reparación histórica.  Impusieron, junto con poderosos medios de comunicación una posverdad que daña a la sociedad.

Construyeron sobre mentiras una verdad inexistente y que muchos ciudadanos, inoculados con el veneno del odio, creyeron. Esa maquinaria perversa armada entre los grandes medios de comunicación y los dueños del mercado, hacen del presidente un títere de sus intereses. “…puesto menor…” le dijo Héctor  Magnetto a Bernardo Neustad en una entrevista televisiva en referencia al entonces presidente Carlos Saúl Menen.

Puesto menor es el de Mauricio Macri quien ocupa el sillón de Rivadavia, pero notoriamente se aprecia quien gobierna es el FMI. Y es el FMI el que habla de un riesgo considerable si hay un cambio de gobierno y con él un cambio en la política económica. Está claro que el FMI desea que Macri, o en su defecto Vidal, sea el próximo presidente de los argentinos para proseguir con los ajustes, el endeudamiento, un país sin crecimiento con mayor caída del salario y menor producción.

 Con respecto a la segunda definición de fraude de la Real Academia de la Lengua Española, engaño económico con la intención de conseguir un beneficio perjudicando al otro,  Cambiemos también cometió fraude.

 Cometió fraude con el blanqueo de capitales, cometió fraude con la bicicleta financiera en la que los grandes inversionistas acumulaban siderales ganancias y ese dinero no era destinado a la producción.

 Cometió fraude al nombrar ministro de energía a Juan José Aranguren, quien fuera presidente de Shell argentina. Aranguren provocó el tarifazo perjudicando al ciudadano común. Tarifazo, que perjudica no sólo a las familias de nuestra ciudad por los altísimos valores que deben abonar sino que también a los clubes de barrio, quienes deben pagar mensualmente costos muy elevados por los servicios de electricidad, agua corriente y gas natural. Y también, siendo accionista de Shell, la benefició en licitaciones mientras era ministro. También como ministro, Aranguren firmó acuerdos para importar gas de Chile a valores muy superiores a los que se pagaba importando desde Bolivia.

 Cometió fraude al nombrar a Mario Quintana como Secretario de Coordinación Interministerial siendo accionista de Farmacity, acusado de favorecer a esa empresa como proveedora del PAMI. Quintana intentó instalar la cadena de farmacias Farmacity en la provincia de Buenos Aires, pero no lo logró. Desembarco que hubiese dañado la economía de las farmacias roqueperenses.

 Cometió fraude al designar como Jefe de Gabinetes de Ministro a Marcos Peña, con lazos familiares con los dueños del supermercado La Anónima y denunciado por un decreto que favorecía a sus familiares directos  habilitándolos a realizar blanqueo de capitales.

Cometió fraude cuando dejó sin efecto el programa Fútbol para Todos. En campaña había prometido mantener el programa, no cumplió.  Durante años, la mayoría de los argentinos podían ver fútbol televisado en directo y sin costo adicional –la televisión por cable siempre fue con abono, Cablevisión en nuestra localidad- o totalmente gratis desde la TDA (televisión Digital Abierta) a través del satélite Arsat,  una empresa de comunicación satelital estatal argentina que brinda servicios de telecomunicaciones. A poco de asumir la presidencia Mauricio Macri, las transmisiones de fútbol la realizan los canales Fox Sport  Premiun  y TNT Sport especialmente creados en el año 2017 con el propósito de adueñarse de los derechos de transmisión del  fútbol argentino. Los argentinos, para ver fútbol por estos días, debemos pagar la televisión por cable más un costo adicional, sino sólo vemos a los simpatizantes en las tribunas gritar los goles.

 Son innumerables las estafas cometidas por el gobierno de Cambiemos, y algunas nos tocan muy de cerca.

  Sin embargo, la mayor estafa, palpable,  fue la que realizó Cambiemos en las elecciones legislativas  del año 2017. Estafaron en su honor a los integrantes de su  propia lista, les robaron su identidad y los hicieron aparecer como aportantes en la campaña de los candidatos de la actual gobernadora de Cambiemos,  María Eugenia Vidal. Aportes truchos, fraude y estafa a personas de nuestra ciudad como jamás se vio!

 Si fueron capaces de realizar semejante acto que lesiona la dignidad de las personas, no es insensato pensar en la posibilidad de fraude en las próximas elecciones.

Como dijo Leandro López “…cada uno cree según su condición…”

Ruben Francisco Moreno