En Roque Pérez el desempleo tiene cara de mujer

Actualidad 07 de enero de 2019 Por Ale Sachetti
De las mujeres despedidas en la ex Criave y ahora de Absolon, la mayoría de ellas son sostén de familia. Marita es mamá de 3 nenas, María L. de 5 hijos, Sandra A. de 3 hijos menores, Sandra B. tiene 3 nenas menores de edad, Elsa dos niños menores, mientras que los hijos de María M y Karina ya son mayores de edad.
criave

 No es casual que muchas de ellas hoy estén totalmente desprotegidas ante la decisión de la nueva empresa explotadora de la planta de faena, Absolon, de dejarlas sin empleo.

 Cuando se armó la famosa lista de los futuros desempleados ellas se encontraban entre los nombres de los despedidos, aún ante el pedido de sus compañeros y la comunidad que rogaba la protección de su fuente laborar por ser 4 de ellas el único sostén de sus hogares, con la anuencia de “empresarios, sindicato y algún político” según señaló Guillermo Riveiro, no pudieron ingresar a su trabajo cuando se presentaron el pasado miércoles 2 de enero.

 Hoy Roque Pérez no es ajeno a los números nacionales, las encuestas muestran que las mujeres son más propensas a ser despedidas porque, cuando los empleos son escasos, se tiende a considerar al hombre como el legítimo sostén de la familia. Sin embargo el número sin precedentes de mujeres en el mercado de trabajo indica que contribuyen al ingreso familiar más que nunca.

 La participación femenina en el mercado laboral siempre estuvo caracterizada por el subempleo, la inestabilidad, la falta de cobertura de la seguridad social y los bajos ingresos.  Hoy se le suma que son las más vulnerables al momento de perder su fuente de trabajo.

 Actualmente en la Argentina de la crisis el 36% de las trabajadoras están precarizadas y la brecha salarial con hombres es del 28%, llegando al 34% en algunos casos. En ese sentido, en la distribución de ingresos, de los 10 trabajadores que menos ganan, siete son mujeres.

 Pero al repasar los datos finos del informe difundido esta semana por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las mujeres menores de 24 años sufren aún más el desempleo y la pobreza. El dato desagregado de la falta de trabajo entre las mujeres de menor edad es altamente significativo: una de cada cuatro no consigue trabajo, a pesar de necesitarlo y estar buscándolo de manera activa.

Si se permite que la crisis económica ocasione un retroceso en términos de igualdad de género, se corre el riesgo de provocar una crisis ideológica en el seno de nuestra sociedad.  La igualdad entre mujeres y hombres no puede ser un lujo que se aborde sólo en tiempos de crecimiento económico; es una obligación legal y moral.

 Es crucial que la igualdad de género sea un principio rector básico, ahora y en el futuro para evitar un retroceso de los logros obtenidos en las últimas décadas por las mujeres y la sociedad en su conjunto.

Por Cecilia Zuccotti.