A muchos no les ha pasado inadvertido ¿pero, a cuántos les ha dolido el corazón?

Actualidad 08 de septiembre de 2018 Por
(Carta de lectores) Se preguntarán los lectores de esta nota, ¿a qué me refiero con el título...?
39223271_2042676702417432_7741732014792900608_n

  Les digo, "A lo que ha pasado con los tilos de la Plaza Mitre".... No pasó inadvertido, ya que el comentario se instaló en el pueblo, pero vuelvo a preguntarme: ¿A cuántos les ha dolido el corazón por los árboles??? A mi si, ¡como tantas veces! y puedo decir que como en otras, he llorado de verdad...LOS ÁRBOLES NO PUEDEN HABLAR; PERO SIENTEN....

 Me he tomado un tiempo después del hecho, porque escribir esta nota con dolor, me ha resultado muy difícil por diversas razones: entre ellas,

-Porque una vez más los árboles son mutilados en un espacio público que es patrimonio de todos

- Porque tengo la impresión que hay una gran insensibilidad sobre el medio ambiente

- Porque son muchas las veces que me he manifestado públicamente sobre estos temas con distintos gobiernos y todo sigue igual......

 La Plaza Mitre, "la plaza del pueblo", guardaba en su estructura original parte de nuestra historia y fue conservada así durante mucho tiempo, hasta que se decidió reformarla con un criterio que nunca compartí..(SIEMPRE SOSTUVE QUE HABÍA QUE ARREGLARLA, NO MODIFICARLA).

 La reforma se llevó en escombros una obra de arte, que era el Monumento a la Bandera de nuestro artista Jorge Caro. Además se sacaron árboles y con ellos la sombra y el frescor que prodigaban. Se construyó una plaza seca que convive con parte de las veredas originales de vainilla, una mezcla que de estética y de calidad no tiene nada. El monumento a Mitre quedó adentro de una fuente que fue de agua y mugre que tiraba la gente (vasos descartables, bolsas plásticas, papeles, etc...) hasta que se rellenó con tierra, con buen criterio, y se pusieron plantas ornamentales....y todo esto: nos llevó parte de la historia de la plaza.

 Todos los espacios públicos necesitan cuidados para su conservación (de las autoridades responsables y de la gente también), por supuesto!!! y entre las cosas a cuidar están los árboles, los cuales pueden ser podados con criterio, curados.... y si mueren reponerlos; pero no es lo que observo año tras año lamentablemente.

 También es cierto que los espacios públicos no son propiedad de los gobiernos de turno, sino patrimonio de todos. Por lo tanto, no se debe hacer sobre ellos lo que a cada uno se le ocurra.

 Por supuesto, el cambio de ambiente al que estuvieron expuestos los árboles que quedaron de la plaza original -entre ellos los hermosos tilos- los hicieron sufrir y por qué no, enfermarse. Y los árboles son como con las personas, si se enferman hay que curarlos.

 Si bien es cierto que había ramas que quitar por peligro para las personas, como me dijo el funcionario responsable; no fue el tiempo ni la forma. (Se podrían haber cortado sólo, con cuidado, aquellos gajos peligrosos); pero lo que se les hizo es realmente lamentable!!!  Prácticamente se troncharon, ya que se cortaron y desgarraron gajos de un diámetro y una longitud importantes. Además se realizaron los cortes rectos, cuando deben ser oblicuos y se debe colocar en cada corte un producto que evita que el agua y bacterias lo enfermen...mejor que yo lo puede explicar un experto.

 Por ejemplo, quienes han visitado Necochea, habrán visto como se preservan los árboles del Parque Miguel Lillo: por cada gajo que se extrae, el árbol es tratado y curado como corresponde.

 Esos tilos añosos, prodigaron durante años, sombra y frescor a muchos niños, adultos y ancianos que visitaban la plaza, sin pedir nada a cambio, sólo un poco de cuidado.

La plaza con varias especies de árboles y arbustos se había convertido en su momento en un bosquecito. Entiendo que fue pensada con visión de futuro, como pulmón de un pueblo que aspiraba a crecer...De esa plaza y su historia sólo van quedando los recuerdos.

 Se habla mucho y se hace poco acerca del daño que el hombre produce sobre el planeta, y la realidad es que el hombre no ve el daño que ejerce sobre si mismo. Es un proceso AUTODESTRUCTIVO de la humanidad, porque el planeta transformándose ante las agresiones, "SIEMPRE" ha sobrevivido al hombre.

 Tengo la esperanza que los jóvenes con otra conciencia sobre el ambiente del que somos parte, sean los transformadores de la realidad.

Graciela Valentina Badde